domingo, 21 de marzo de 2010

"El hombre es un lobo para el hombre" (Hobbes)

He encontrado un libro de Filosofía (Historia de la Filosofía. III Filosofía Moderna, Mario Fazio y Daniel Gamarra) en donde se expone de manera clara y sencilla algunas ideas del pensamiento de Tomás Hobbes (1588-1679).

El deseo y la aversión
Los dos elementos consitutivos fundamentales de la naturaleza humana son las pasiones y la razón. Las pasiones son un efecto de la acción de los cuerpos exteriores sobre el cerebro, que se transmite al corazón, centro del cuerpo humano. Tienen su origen en el movimiento vital. Las dos pasiones principales son el deseo y la aversión: son dos movimientos que acercan o alejan al hombre al objeto deseado o rechazado. El deseo humano más radicado en su naturaleza es el deseo de poder, que termina solo con la muerte. (Pag. 164)

En el ámbito moral, Hobbes define el bien como el objeto de un apetito o deseo; mal, en cambio, es el objeto de un odio o aversión. No existen bienes o males aboslutos: bien y mal son, en definitiva, conceptos que dependen del interés individual. “La felicidad de esta vida no consiste en la tranquilidad o en el reposo del alma, porque en realidad no existe este fin último o sumo bien de los que hablan los antiguos moralistas”. Para Hobbes, la felicidad “es un continuo progreso del deseo, de un objeto al otro, donde la obteción del primero es solo un paso hacia el sihuiente objeto deseado”. (Pag. 164-165)

El Estado de la naturaleza
Todo hombre, en el estado de naturaleza, tiene derecho a todas las cosas: natura dedit omnia omnibus. La naturaleza ha dado todo a todos. Este hecho es la causa de un estado de guerra generalizado entre los hombres, quienes, impulsados por sus instintos, exigen para sí mismos la totalidad de los bienes de la naturaleza. Se trata de la guerra de todos contra todos –bellum omnium contra omnes-. Se crea así un estado de contradicción del hombre consigo mismo y con los demás, en el sentido que el derecho universal de un individuo va contra el mismo derecho de otro. Por eso, homo homini lupus, el hombre es un lobo para el hombre, el individuo se transforma en el enemigo declarado de los demás. (Pag. 165-166)

El estado de naturaleza no es, según Hobbes, necesariamente un estado histórico de la humanidad. Más bien, es un intento teórico de expresar la condición natural de los hombres considerados en sí mismos, prescindiendo de circunstancias históricas específicas. Hay que tener en cuenta también el contecto histórico en el que Hobbes elabora su doctrina (S. XVII). (Pag. 167)

Pacto social
El medio más eficaz para conservar la paz es la renuncia de cada uno a sus propios derechos y a la propia libertad –a su propio pode-r, en la medida en que esta renuncia implique establecer la paz entre los hombres. Se puede estipular un pacto entre los individuos, que hará cesar el estado de guerra propio del estado de naturaleza. El pacto no consiste solo en una renuncia, sino en una cesión mutua del derecho de cada hombre sobre todas las cosas.

El pacto social es necesario pero no suficiente para establecer la paz. Hay que instituir un poder por encima de las partes. El pacto original de Hobbes tiene una naturaleza peculiar: “es algo más que un acuerdo. Es una runión real de cada uno en una sola y misma persona, unión que se hace por el pacto de cada particular con cada particular, como si cada uno dijera al otro: Yo cedo a este hombre o a esa misma asamblea la autoridad y el derecho a gobernarte a ti mismo”.

La transferencia de los derechos individuales convierte a la masa en unidad, y da lugar al Estado, llamado Leviatan, y que es configurado como un dios mortal. El Estado es una persona única, dnominado soberano; las demás personas son súditos o ciudadano. El poder del soberano es absoluto, y conserva irrevocablemente los derechos de los ciudadanos, pues Hobbes quiere que el Estado sea una auténtica garantía para salvaguardar la paz.

“El Estado –señala Mario D’Addio- es la fuerza que constriñe a la naturaleza lobuna del hombre a convertirse en social, mediante el temor que tal fuerza debe infundir a los hombres para que se mantenga la paz y se garantice la seguridad”. (Pag. 167-168)

2 comentarios:

2M dijo...

Pero el estado puede ser dictadura. ? o no?...o el estado democrático ?

No soy antiestado... pero por qué Socrates (platón) no creían mucho en la democracia... o pensaban que era una etapa.. pero transitoria...

ALEX dijo...

Creo que los dictadores son los gobernantes. EL estado es la super-estructura política, con una base y unos principios democraticos; sin embargo todo ello puede dejarse de lado si el gobierno es una dictadura.

Es muy interesante el caso de socrates, no recuerdo si dijo que la democracia era una etapa, lo que sí recuerdo es la forma como murio (bebió la cicuta). El tenía la oportunidad de escapar de su muerte, pero se sometio a lo que decia la justicia de esa epoca, por mas injusta que sea, se sometio y murió el autor del conocete a ti mismo. Con esto quiero decir que aposto por el respeto de las leyes, lo cual es un aspecto fundamental para una democracia.