martes, 19 de julio de 2011

bajando las cortinas de La Nación

Una sociedad está constituida no solo por sus edificios, carreteras, catedrales, etc. está también constituida por lo que dice su gente. Y esto se puede materializar de muchas formas, entre ellas: los libros y los periódicos.
En Santiago se comienza a sentir los efectos de la tecno-ciencia-digital y los libros y diarios no han sido una excepción para padecer dichos efectos, específicamente, la digitalización de esos medios escritos. Se están cerrando muchas librerías (ya hablaré en otro post sobre una librería que conocí muy de cerca) y en vez de ello están siendo reemplazados por una boutique. También se están cerrando los diarios, por ejemplo, La Nación, un diario que pertenece al Estado, es decir, es de todos los chilenos. Si bien su cierre no es total, de forma indirecta sí lo es porque ya no se publica en formato impreso, sino en formato digital. “Tremendo” avance para estar a la “moda”!
Recuerdo que cuando llegue a Santiago (2009) me sorprendió mucho que La Nación se distribuyera de manera gratuita a las personas. Me dije a mi mismo: “ya no hay motivo para no estar al día con las noticias”. Por otro lado, también fue grata la sorpresa cuando supe que un escritor peruano publicaba su columna en dicho diario, y muchos de mis amigos santiaguinos eran sus “seguidores”.
Una pena grande que un diario del país se cierre (así sea indirectamente). Confieso que he La Nación fue uno de los primeros diarios por el que me llegaba a enterar del acontecer nacional e internacional. Good Bye, La Nación.


domingo, 10 de julio de 2011

Francisca y Pascuala

Poco a poco voy conociendo la música chilena, en sus distintos géneros, y he escuchado a dos exquisiteces: Francisca Valenzuela y Pascula Ilabaca.




martes, 28 de junio de 2011

protestas estudiantiles




En Chile se ha desatado un movimiento estudiantil, tanto de escolares como universitarios,  que viene protestando en contra de la actual política de educación que tiene una lógica de mercado, en donde solo los que tienen más plata pueden acceder a una buena educación. O quienes teniendo poca plata terminan endeudándose casi de por vida. Son pocos los que acceden a becas integrales de estudio, el resto debe acceder a un crédito, . En Chile la educación pca no es un derecho en sentido estricto porque se paga, y se paga muy alto.

Así también, el movimiento estudiantil reclama una educación de calidad, muchos centros de estudios tienen falencias como infraestructura inadecuada, profesores que no son idóneos, etc. El gobierno –al parecer- solo quiere adoptar medidas paliativas al problema, pero no quiere ir al fondo del asunto, que sería hacer una reforma integral de la educación. Ante este panorama los estudiantes continúan en paro, en otros casos, se ha tomado escuelas y universidades.

El próximo jueves 30 habrá una movilización a nivel nacional. En la última convocatoria participaron más de 100 mil estudiantes a nivel nacional y los estudiantes no tuvieron otra mejor forma que protestar al ritmo del rey del pop.

jueves, 23 de junio de 2011

Plan: "fuga"

Independizarse no es gratis. Tiene sus costos, y son de todo tipo (económicos, psicológicos, sociales, etc.). La vida de león no cae del cielo, hay que salir a buscarla asumiendo sus riesgos. Vivir solo no es un juego, es mucho más que eso, es una aventura en la que se mezclan emociones de todo tipo, incluso, algunas, “huelen a peligro”.

Primer paso: Abandonar la tribu familiar
Toda tribu tiene un patriarca, este puede ser el padre o la madre o alguien que cumpla esas funciones o roles, y hay que enfrentarlo y decirle que uno ha decidido salir de la tribu. Desde luego que ningún patriarca reacciona con aplausos cuando escucha estas cosas. Lo mínimo que va hacer es llamar a los demás integrantes de la tribu para que enjaule al sedicioso a fin que no pueda escaparse.

Segundo paso: Idear una fórmula para ganarse el pan
Se no has dicho en reiteradas oportunidades “ganarás tu pan con el sudor de tu frente” y con esto se nos ha hecho ver al trabajo como un castigo, una pena, cuando debería ser todo lo contrario. Pero cuando uno ha decidido vivir solo, ha decidido “trabajar”, sea de manera independiente o dependiente, ya que las cuentas -más temprano que tarde- llegan puntualmente. Es difícil, casi imposible, vivir solo sin trabajar, sino todos vivirían solos. La maestra realidad nos dice que pocos eligen la ruta de la independencia.

Tercer paso: Tener una pasión, es decir, un salvavidas
No sé si este aspecto se dé en todos los casos. Muchos dejan su tribu para formar otra tribu, y creo que eso no puede verse como una independencia propiamente tal, porque se pasa de un grupo a otro grupo. De una trampa a otra trampa. (Creo que todos deberíamos experimentar una fase de soledad, sin confundirla como una soledad-salada).

¿Qué es una pasión? Desde ya descarto aquel sentido “vida y pasión…”. También descarto la pasión en el sentido futbolístico. Me inclino a la idea de pasión formulada por el trompetista de jazz, Miles Davis: “estoy aquí abajo para tocar música, para interpretarla. Y es lo que hago. Es todo lo que quiero hacer. Y lo hago bien. Podría hacer un montón de cosas, pero lo fundamental, lo que me gusta, lo que esta antes que todo, hasta respirar, es la música”. Así también lo entendió Mariátegui refiriéndose al personaje de Charlot de Chaplin: “Charlot está siempre listo para la aventura. Nadie lo concibe en posesión de una libreta de ahorros. Es un pequeño Don Quijote”. La plata es necesaria, pero la voluntad de vivir peligrosamente es imprescindible.

Los pasos aquí mencionados no tienen un orden fijo, pueden alterarse o, de ser el caso, descartarse alguno de ellos. Aunque, el tercer paso es mucho más que importante, porque “quien tiene un para que vivir es capaz de soportar cualquier como” (Nietzsche).

viernes, 3 de junio de 2011

Shila y la promo 2009


Hace dos días fue la despedida de Shila Auer, la cual se realizó en la Comunidad Passy, ubicada en Providencia (Santiago). Estuvieron presentes viejos y nuevos amigos de esta joven austríaca que llegó el 2009 al Gran Santiago para hacer un intercambio universitario, y una vez finalizado este, decidió quedarse.
La fiesta fue típica, no en el sentido que era una fiesta más, si no, era típica porque muchos de los asistentes llegaron disfrazados con un traje típico de Chile (yo no tuve que disfrazarme mucho, me puse un chullo y ya era un hombre andino del altiplano). En la fiesta hubo comida, vino, chela, etc., pero sobre todo hubo mucha alegría, fue un momento muy emotivo para Shila y los presentes.
Recuerdo que yo conocí a Shila por intermedio de Vojta Prilesky, un estudiante Canadiense, que también vino a Chile a estudiar ese mismo año (2009), y que ahora radica en Santiago (casado con una linda chilena, Isa). En todo esto hay muchas coincidencias. Yo también soy extranjero, al igual Shila y Vojta, también vine aquel año a Chile a estudiar, y también, luego terminado los estudios, decidí quedarme en el Gran Santiago, o quizás, como una vez lo dijo Julio Cortazar,  así como uno elige a una mujer y es elegido o no por ella, pasa con las ciudades, nosotros elegimos Santiago y Santiago nos eligió.


domingo, 22 de mayo de 2011

en el comedor universitario

Me encuentro en el comedor universitario. Veo platos volar, veo vasos nadar.

Estos días me he sentido, anímicamente, con altos y bajos. (Los altos han sido pocos). Las preocupaciones del bolsillo quieren absorber mi tranquilidad. Pero no todo es preocupación, también hay espacios o chispazos de alegría, por ejemplo, cuando disfruto de leer un cuento, cuando tengo una amena conversación, o cuando me encanto con un paisaje del gran Santiago (Parque Forestal), etc.

Cada vez me convenzo más que tengo que sacar fuerzas para sostenerme, para atravesar esta nube oscura que hace creer a uno que es eterna, y que cada cierto tiempo me visita. Sí, tengo que sacar más fuerzas o, mejor dicho, tengo que dejar fluir las que aún tengo.

Comedor universitario de la UDP, 09 de marzo del 2011

domingo, 8 de mayo de 2011

CULTIVA TUS DERECHOS





Como para no perder la costumbre participé en la marcha por la despenalización de la marihuana (confieso que fue mi primera marcha en Chile). La causa no me pareció menor, creo que fue la mejor causa para zambullirme junto a miles de personas y exigir el respeto a la libertad de consumir drogas (marihuana).  

¿Hasta que punto el Estado puede intervenir en mi cuerpo? O mejor dicho, ¿tiene legitimidad para prohibirme el consumo de drogas ilícitas? Estas preguntas solo se pueden responder siempre y cuando dejemos de lado los pre-juicios. Pero si existe de por medio una política antidrogas que sólo prohíbe sin dar razones y fundamentos para justificar su accionar, nos encontramos ante una zona que ya no es de derecho sino de arbitrariedad. Y justamente lo que hace el prohibicionismo es recortar los circuitos de discusión a un estado mínimo, entonces comienzan a proliferar los pre-juicios y el sin-sentido.

Afortunadamente en Latinoamérica esta realidad es diversa, hay países en que este tema se puede discutir, uno de ellos es Chile. Muestra de ello es la marcha por el libre consumo de la marihuana, realizada el sábado 07 de mayo.

Fue una marcha pacífica en donde participaron miles de personas de todas las edades (jóvenes, adultos, niños, y hasta mayores de cincuenta años). Algunos portaban pancartas que decían: “cultiva tus derechos”; “la prohibición es un negocio”; “cultivo libre de marihuana, ahora!”. Esta situación difícilmente se podría haber dado, por ejemplo, en Perú, un país en donde los prejuicios, muchas veces, prevalecen ante los juicios. En donde el Estado se limita a decir: “a la droga dile no”, sin dar razones y explicaciones a sus ciudadanos respecto a qué tipo de drogas se refiere (¿al alcohol, la que provoca la mayor cantidad de accidentes de transito?, ¿o a la marihuana, planta que hasta hace unas décadas era de libre consumo, y hoy forma parte del tráfico gracias al prohibicionismo?).

La alameda Libertador Bernardo O’higgins, una de las principales avenidas del Gran Santiago, se había convertido en el mejor escenario para exigir el respeto de un derecho, la libertad, un derecho fundamental para la convivencia democrática.

Me sentí libre en esta manifestación pública (y sin marihuana) y por la marihuana. Mejor dicho, por la libertad, ya que lo que está en juego en la prohibición de drogas es el derecho a la libertad de las personas. Es decir, a la posibilidad de elegir qué drogas me conviene y cuáles no, para mi cuerpo. Pero si se me quita ese derecho, entonces, me es legítimo también canalizar mi desacuerdo mediante la protesta, derecho por lo demás reconocido por un Estado que se considera democrático.

La frase que más se podía leer en la protesta era: “cultiva tus derechos”. Si bien ello puede tener muchos significados e interpretaciones, yo me quedo con una: los derechos existen sólo cuando los ejerces, no cuando está en el papel. Por ello, no sólo sembremos derechos sino también consumamos sus frutos, que por lo general solo se conquistan mediante luchas, como la protesta del 07 de Mayo.