Hoy es uno de esos días en que uno se siente feliz, que muestra una sonrisa de oreja a oreja, en donde todo parece estar en su lugar... La razón? Pues me tocó exponer en un Congreso de Derechos Humanos (http://congresoddhh.cl/) y hablé sobre mi tema de tesis de pre-grado: Crítica a la Regulación jurídica de la visita íntima de las personas privadas de libertad. Dicho en buen cristiano: la libertad sexual en las cárceles.
Confieso que no me prepare como quien va a la guerra, "a matar o morir". Preferí hacer algo distinto esta vez, seleccioné dos o tres puntos importantes del tema a exponer, y desde ahí comencé a desarrollarlo, como quien tiene una paleta con colores dispuesto a pintar un cuadro.
Fue grande mi sorpresa cuando me di cuenta que el auditorio estaba en silencio, como si nadie hubiera a mi alrededor, y como si yo me encontrara solo, tejiendo palabras, argumentos, ideas...
Al terminar mi exposición muchos se me acercaron para preguntarme o saludarme (confieso que me sentí como un rockero después de un gran concierto).
Creo que si alguien se propone algo, y esta seguro de ello, pues simplemente lo conseguirá.